Great Wall Motors amplía la gama de la Tank 300 con la incorporación de una versión turbodiésel de 2.4L y el debut de la variante de distancia entre ejes extendida Tank 300L, que suma versiones híbridas enchufables (PHEV) Hi4-T y Hi4-Z con hasta 200 km de autonomía eléctrica y 751 hp.
Great Wall Motors (GWM) amplió la gama de la Tank 300 con una estrategia que busca atraer a distintos tipos de usuarios. La actualización incorpora una nueva versión con motor diésel para quienes priorizan las capacidades todoterreno, además de una inédita familia Tank 300L de batalla larga con sistemas híbridos enchufables (PHEV) orientados al confort y la electrificación.
Con estas novedades, la marca fortalece la oferta de uno de sus modelos más exitosos al combinar opciones enfocadas en el uso fuera del camino con variantes pensadas para quienes buscan mayor espacio interior y un manejo más refinado.

Las versiones tradicionales mantienen su enfoque off-road
Las variantes con distancia entre ejes estándar conservan el carácter aventurero de la Tank 300. Entre su equipamiento destacan la tracción integral con modos 4H y 4L, control de descenso y asistente para giros en espacios reducidos, elementos diseñados para facilitar la conducción en terrenos complicados.
Las versiones Challenger y Conqueror continúan utilizando un motor turbo de 2.0 litros, asociado a una transmisión automática de nueve velocidades. Este conjunto desarrolla 217 hp y 280 lb-pie de torque.
Nuevo motor diésel para viajes de larga distancia
La principal novedad dentro de la gama convencional es la incorporación de un motor turbodiésel de 2.4 litros, capaz de entregar 181 hp y 354 lb-pie de torque, también acoplado a una caja automática de nueve velocidades.
Según GWM, esta mecánica fue desarrollada para ofrecer un mejor desempeño en recorridos largos y condiciones de trabajo exigentes, gracias a su elevado torque disponible a bajas revoluciones. Además, promete un funcionamiento más silencioso y un mejor rendimiento en climas fríos.
La nueva Tank 300L apuesta por el confort y la electrificación
La familia Tank 300L incrementa la distancia entre ejes de 2,750 a 3,010 mm, lo que se traduce en una cabina más amplia y un mayor nivel de comodidad para los ocupantes.
La versión Hi4-T incorpora un sistema híbrido enchufable con una batería de 37.1 kWh, suficiente para recorrer hasta 105 kilómetros en modo totalmente eléctrico bajo el ciclo WLTC. Su potencia combinada alcanza 416 hp y 553 lb-pie de torque.
En lo más alto de la gama se encuentra la Tank 300L Hi4-Z, equipada con una batería de 59.6 kWh que permite una autonomía eléctrica de hasta 200 kilómetros. Su sistema híbrido desarrolla impresionantes 751 hp y 881 lb-pie de torque, cifras que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 4.3 segundos.

Las capacidades todoterreno permanecen intactas
A pesar del incremento en sus dimensiones, la Tank 300L mantiene un enfoque claramente orientado al uso fuera del asfalto. La marca mejoró el ángulo de ataque hasta los 38 grados y aumentó la altura libre al suelo a 235 mm, conservando un desempeño competitivo sobre terrenos de baja adherencia.
Con esta ampliación de la gama, GWM busca ofrecer una alternativa para prácticamente cualquier tipo de usuario: desde quienes necesitan una SUV preparada para el todoterreno tradicional hasta quienes desean un vehículo más espacioso, electrificado y confortable para el uso diario, sin sacrificar sus capacidades fuera del pavimento.